
La historia del fondue de queso suizo
¿Cómo nació el fondue suizo? El origen del fondue suizo se remonta al inicio del siglo XVIII, cuando buena parte de los campesinos del país vivían de la producción de leche y la fabricación de quesos.
Durante el riguroso invierno de Suiza, las familias no tenían cómo buscar suministros en las ciudades. Entonces, aprovechaban las sobras de queso y pan que tenían en casa.
El queso, que envejecía bien con el almacenamiento prolongado, era derretido y transformado en una especie de sopa muy caliente y cremosa. De ahí el origen del nombre del plato, que viene del francés "fondre", que significa "derretir". Ya el pan, que quedaba viejo y duro con el tiempo, era sumergido en el queso burbujeante para ablandarlo.
Fue en la década de 1930 cuando la receta de fondue se popularizó, de hecho, a nivel nacional. Para aumentar el consumo de queso, la Unión del Queso Suizo (Schweizerische Käseunion) comenzó a promover el plato como un símbolo de la identidad suiza.
Hoy, esta tradición culinaria alpina puede ser vivenciada auténticamente durante tus vacaciones en un resort que valora la gastronomía de los Alpes. Ya entre las décadas de 1950 y 1960, el éxito del fondue suizo se esparció y el manjar ganó el mundo al ser introducido en los Estados Unidos de las manos del chef Conrad Egli, en la Feria Mundial de Nueva York.








